Hasta hace poco el conflicto siempre era considerado como un hecho negativo, sin embargo hoy por hoy se considera al conflicto como parte natural de cualquier relación interpersonal, por lo tanto, es inevitable que surjan conflictos en el trabajo. Es importante afrontar el conflicto con interés en resolver el problema; de esta forma se pueden conseguir efectos positivos tales como mayor entendimiento y respeto entre las partes implicadas, desarrollo de soluciones innovadoras, incremento de la motivación, etc. No afrontando el conflicto se contribuye al enquistamiento de éste y algunos efectos negativos de esto serían la desmotivación, falta de colaboración entre personas y departamentos, deterioro del trabajo en equipo, tensión y estrés, etc. Para afrontar con éxito los conflictos se requieren dos tipos de habilidades: habilidades de resolución de problemas y habilidades sociales. Habilidades sociales - Se debe verificar que el mensaje que uno intenta transmitir es el mismo que reciben los demás.
- Los conflictos provocan emociones, es importante asumir estas emociones y analizarlas, esto facilita el autocontrol.
- En un conflicto siempre intervienen al menos dos partes, asumir la parte de responsabilidad propia es un paso necesario para la solución.
- Hacer conocedor al otro de los sentimientos que nos provoca puede contribuir a aclarar el conflicto y a que asuma su parte de responsabilidad.
- Hay que afrontar el conflicto con asertividad, es decir, haciendo valer los propios intereses y opiniones.
Solución de problemas La vida está llena de “problemas”. La cuestión es que un problema o un conflicto que no queremos o no sabemos enfrentar no va a desaparecer por arte de magia; un problema no resuelto casi siempre acarrea más. Un buen método de solución de problemas consiste en definir el problema, adoptar una mente investigadora, recopilar datos acerca del problema, definir unos objetivos, pensar en alternativas o posibles soluciones, valoración de consecuencias de cada alternativa, puesta en práctica de la solución elegida y, por último, evaluación del resultado. Susana Peñagaricano Psicóloga de ISEP Clínic Donostia |  |